25 de mayo de 2006

Buffy Regresa

No, no le va a hacer la competencia a Superman.

La cazavampiros favorita de todos -al menos de este lado de Faith- regresa con nuevas historias, posteriores al final de la séptima temporada de su serie. Dark Horse Comics ha confirmado que Joss Whedon escribirá una miniserie de seis números narrando sucesos en la vida de Buffy y sus amigos posteriores al final de la serie de TV. El primer número saldrá a la venta en octubre próximo.

19 de mayo de 2006

No habrá serie de TV de Aquaman

Esta semana las principales cadenas de TV de los Estados Unidos dieron a conocer su programación para el próximo otoño, y la anunciada serie de Aquaman que sería transmitida por el nuevo canal CW no está contemplada. Según reportes en diferentes sitios de noticias, incluyendo Aquaman TV, la serie no sería contemplada ni siquiera como posible reemplazo de media temporada.

A mi parece la decisión correcta. Personalmente debo decir que no me gusta Smallville, y creo que la pretendida Aquaman: Mercy Reef tendría historias aún más limitadas. Por lo pronto, y al menos hasta que la gente de WB o CW lo quite, pueden ver el trailer en YouTube.

11 de mayo de 2006

Las 101 cosas que haría si algún día me convierto en un señor del mal

Ser un señor del mal, dedicado al sufrimiento ajeno, es una carrera interesantísima! lo puedo decir de primera mano. Como presidente de la Sede del Sindicato de Servicios Siniestros, y miembro Perjuris Causa de "La Mano del Mal" SSSS y MM respectivamente, ser malvado no solo es muy divertido, sino que es muy "proffitable" Y sin pertenecer a ningún partido político!

Aunque los hay algunos, que en su afan de brindar un daño a la humanidad, se salen y exajeran, como Dan Brown al escribir "El Código DaVinci". Ese señor se merece no solo una estatua, sino una primera piedra... en la frente y lanzada con honda!

(Lo que sigue, fue escrito por un tal Daedhel)

Ser un Señor malvado es estupendo, hay toda clase de extras y puedes imponer tus propios horarios. Sin embargo todos los señores del mal que he leído en libros o visto en peliculas siempre son destronados y destruidos al final. He notado que no importa si eran señores bárbaros, magos trastornados, científicos locos o invasores alienígenas, siempre parecían cometer los mismos errores básicos. Con ello en mente permítanme presentarles...

Las 101 cosas que haría si algún día me convierto en un señor del mal

-Mis Legiones del Terror tendrán cascos con visores de plexiglás transparente, no con visores que tapen la cara.
-Mis conductos de ventilación seran demasiado pequeños para gatear por ellos.
-Mi noble medio-hermano cuyo trono usurpe sera asesinado, no encarcelado secretamente en una celda olvidada de mis calabozos.
-Disparar no es demasiado bueno para mis enemigos.
-El artefacto que es la fuente de mi poder no será guardado en la montaña de la desesperación más alla del río de fuego guardado por los dragones de la eternidad. Estará en mi deposito de seguridad. Lo mismo es aplicable al objeto que es mi única debilidad.
-Yo no me recrearé en el sufrimiento de mi enemigo antes de matarle.
-Cuando haya capturado a mi adversario y él diga "antes de matarme, ¿podrías decirme al menos que es todo esto?" yo diré "NO " y le dispararé; no pensándolo mejor le dispararé y entonces diré "NO".
-Después de raptar a la bella princesa, nos casaremos inmediatamente en una modesta ceremonia civil. No con un espectáculo sorprendente de tres semanas, tiempo en el cual la fase final de mi plan será desbaratada.
-No incluiré un mecanismo de autodestrucción a no ser que sea absolutamente necesario. Si es necesario, no será un gran botón rojo con una etiqueta que diga "peligro: no pulsar". El gran botón rojo sin embargo disparará una ráfaga de balas sobre cualquiera lo bastante estúpido como para usarlo. De igual forma, el boton ON/OFF no estará claramente marcado como tal.
-No interrogaré a mis enemigos en el santuario interior, un pequeño hotel alejado de mis fronteras funcionará igual de bien.
-Estaré seguro de mi superioridad. Luego no sentiré ninguna necesidad de probarla dejando pistas en forma de acertijos o dejando mis enemigos más debiles vivos para demostrarles que no suponen una amenaza.
-Uno de mis consejeros será un niño normal de 5 años. Cualquier fallo en mi plan que sea capaz de detectar sera corregido antes de ser llevado a cabo.
-Todos los enemigos asesinados serán quemados o al menos tendrán muchas balas en el cuerpo, no serán dejados para que mueran en el fondo de un precipicio. El anuncio de sus muertes, así como cualquier celebración, será aplazado hasta después de que se halla llevado a cabo la disposición nombrada.
-El héroe no tendrá derecho a un último beso, último cigarrillo, o cualquier otra forma de última voluntad.
-Nunca emplearé un dispositivo digital de cuenta atrás. Si encuentro que es absolutamente inevitable, lo programaré para activarse cuando llegue a 117, justamente cuando el héroe este poniendo su plan en marcha.
-Nunca usaré la frase "pero antes de matarte, hay una sola cosa que quiero saber".
-Cuando tenga consejeros, escucharé sus consejos de vez en cuando.
-No tendré un hijo. Aunque su irrisoriamente mal planeado intento de usurpar mi poder fallara facilmente, podría proveer una distracción fatal en un momento crucial.
-No tendré una hija. Ella sería tan bella como malvada, pero una mirada al robusto aspecto del héroe y ella traicionará a su propio padre.
-A pesar de su probado efecto anti- stress, no caeré en las carcajadas típicas de maníacos. Cuando estás ocupado en eso es demasiado fácil no darse cuenta de desarrollos no esperados que un individuo más atento podría percibir.
-Contrataría un diseñador con talento para crear uniformes originales para mis Legiones del Terror, no usaría baratos uniformes de rebajas que les harían parecer tropas nazis, soldados romanos, o salvajes hordas mongoles. Todos fueron derrotados al final y yo quiero que mis tropas tengan una disposición mas positiva.
-No importa lo tentado que esté con la posibilidad del poder ilimitado, nunca consumiré un campo de energía mayor que mi cabeza.
-Guardaré una reserva de armas de baja tecnología y entrenaré a mis tropas para su uso. De esta forma, incluso si los héroes consiguen neutralizar mi generador de poder y/o dejar inútiles las armas normales de energía, mis tropas no serán superadas por un puñado de salvajes armados con rocas y lanzas.
-Mantendré un conocimiento realista de mis fuerzas y debilidades. Aunque esto elimina parte de la diversión del trabajo, al menos nunca diré la frase "No, esto no puede ocurrir, soy INVENCIBLE!!!" (despues de lo cual la muerte es casi instantánea)
-No importa lo bien que funcione, nunca construiré ninguna clase de maquinaria que sea completamente indestructible salvo por un pequeño y virtualmente inaccesible punto vulnerable.
-No importa lo atractivos que ciertos miembros de la rebelión sean, probablemente hay alguien igual de atractivo que no está desesperado por matarme. Luego, me lo pensaré dos veces antes de ordenar que un prisionero sea enviado a mi dormitorio.
-Nunca construiré solo uno de cualquier cosa importante. Todos los sistemas tendrán paneles y baterías redundantes. Por la misma razón siempre llevaré al menos dos armas completamente cargadas en todo momento.
-Mi monstruo mascota estará guardado en una prisión segura de la cual no pueda escapar y en la cual no pueda caer accidentalmente.
-Vestiré con ropas de colores brillantes y alegres, para sorprender a mis enemigos.
-Todos los conjuradores divagantes, terratenientes torpes, bardos sin talento y ladrones cobardes serán ejecutados de forma preventiva. Mis enemigos seguramente abandonarán su busqueda si no tienen ninguna fuente de alivio cómico.
-Todas las taberneras inocentes y atractivas de mi reino serán reemplazadas por camareras malhumoradas y hartas del mundo que no proporcionarán refuerzos inesperados y subargumentos románticos al héroe o a su compañero.
-No me enfureceré y mataré al mensajero que traiga malas noticias sólo para demostrar lo malísimo que soy. Los buenos mensajeros son difíciles de encontrar.


Continuará